Johannesburgo (EFE). El seleccionador de Nueva Zelanda, Rick Herbert, celebró el primer punto conseguido por su equipo en un Mundial, tras el empate con Eslovaquia en Rustenburgo, y destacó que sus jugadores no perdieron nunca la fe.
“Pensaba que este primer partido era una buena ocasión para sacar algo y me hubiera molestado mucho perder después de haber concedido un gol como ese, pero nunca nos dimos por vencidos”, declaró el técnico de los “kiwis”.
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